La sudoración aumenta el consumo de agua y la orina producida, incrementa el flujo de sangre hacia la piel y disminuye hacia los órganos internos. Como consecuencia disminuye el trabajo digestivo y la absorción de nutrientes. Otro efecto es que hay menor flujo sanguíneo hacia la ubre y hacia los órganos reproductivos. El impacto neto es una reducción en el consumo de materia seca que como mencionamos, en becerras y vaquillas afecta el crecimiento y la reproducción y en vacas además afecta directamente la producción de leche.
¿Qué pasa con las becerras? Las becerras tratan de compensar el aumento de las temperaturas, elevando la respiración y la ingesta de agua. Los resultados a menudo son una caída en el consumo de alimento en materia seca (CMS), ganancia diaria de peso, la puntuación fecal (calidad) y eficiencia alimenticia. El sistema inmune, también, puede verse comprometido. La deshidratación puede ocurrir, y la función renal está alterada. Si los factores no se corrigen, puede resultar en un aumento de la mortalidad.
Entonces
¿Qué tan importante es la sombra? La sombra suplementaria reduce la temperatura en la sección de crianza y por ende en el interior de jaulas, así como la temperatura rectal de las terneras. Hay evidencia de un diferencial de más de 10ºC en la temperatura del piso entre el área con sol y con sombra, tomada con termómetros de punto laser. En verano la lámina del techo de la becerrera puede llegar a 57°C y la arena del piso a más de 60°C, entre las 3 y 5 horas de la tarde, este calor se sigue radiando durante el transcurso de la noche, sometiendo al animal a un estrés constante. En varios estudios, las temperaturas de las jaulas cayeron con la aplicación de sombra adicional, se redujo la temperatura ambiente en toda la zona sombreada, y cuando el estrés de calor fue mayor, por la noche las becerras en sombra tuvieron temperaturas inferiores de la piel, rectales y en sus tasas de frecuencia respiratoria. Es claro que la sombra suplementaria disminuye la severidad del estrés térmico sufrido por las becerras alojadas en jaulas en el verano, una solución sencilla, práctica y representa una inversión que se amortiza rápidamente.
Fuente: http://www.ganaderia.com/
