Las becerras y vaquillas sufren estrés calórico cuando la temperatura ambiente es superior al rango de confort térmico del animal, se han establecido unos puntos críticos en donde las temperaturas ambientales provocan reacciones fisiológicas de actividad metabólica en los bovinos.
El primer punto crítico se ha denominado termo-neutralidad que corresponde a la temperatura ambiental de 18ºC en la cual el calor corporal está en equilibrio. El segundo punto crítico es el rango de temperatura ambiental entre los 6ºC y los 21ºC denominado zona de confort o comodidad térmica, entendida ésta como la zona en la cual la vaca obtiene por los mecanismos termorreguladores normales, el ajuste de la temperatura interna sin gasto alguno de energía adicional.
Otros definen el inicio del estrés calórico cuando se incrementa la temperatura corporal rectal en 0.5 ºC o cuando la humedad relativa excede el 75% y la temperatura ambiente los 25 ºC. Raramente se hacen consideraciones para moderar el estrés por calor en el ganado joven. Sin embargo, hay abundante evidencia que demuestra la influencia que tienen los primeros meses de la vida de una becerra sobre el crecimiento, el desarrollo y el potencial de producción de leche. La becerra o vaquilla que se encuentra por fuera de la zona de confort, empieza a presentar dificultades para mantener la temperatura corporal, viéndose obligada a invertir energía adicional para iniciar los mecanismos de termorregulación, sacrificando su utilización en crecimiento y reproducción.
El estrés por calor se asocia típicamente con las regiones áridas y semiáridas sobre todo en lechería tecnificada, aunque afecta prácticamente en todo el país en determinadas épocas del verano.
Fuente: http://www.ganaderia.com/
