Son calambres o espasmos que normalmente afectan a las extremidades posteriores del caballo, y en los casos más graves puede llegar a afectar a todo el cuerpo. Suele producirse cuando el animal está realizando ejercicio después de haber disfrutado de una jornada de descanso.
Esta enfermedad puede aparecer en todas las razas de caballos y en cualquier etapa de la vida del animal. Puede ser categorizada en dos tipos: esporádica y crónica.
Las causas de la enfermedad: Cuando un caballo sufre esta enfermedad de forma esporádica existen diferentes causas, probablemente asociadas con un desequilibrio nutricional como deshidratación, alimentar antes de la realización del trabajo, realizar ejercicio de forma que exceda la capacidad física del caballo o disrupción del balance de electrolitos.
Esto puede estar unido a una reducción en la proporción del forraje-pienso. Otras enfermedades con signos clínicos o subclínicos pueden también predisponer a un caballo a tener un ataque esporádico.
