Dependiendo del tipo de parásito, de la gravedad de la infestación, así como de la edad y del grado de estrés del animal, los síntomas pueden ser subclínicos (pérdida de productividad animal: disminución de la producción de leche o de la ganancia de peso, alteración de la composición de la canal, reducción de la tasa de concepción, etc.) y clínicos (pelaje áspero, anemia, edema, diarrea).

Dependiendo del tipo de parásito, de la gravedad de la infestación, así como de la edad y del grado de estrés del animal, los síntomas pueden ser subclínicos (pérdida de productividad animal: disminución de la producción de leche o de la ganancia de peso, alteración de la composición de la canal, reducción de la tasa de concepción, etc.) y clínicos (pelaje áspero, anemia, edema, diarrea).