El caballo no muestra imprevistos sociales que el niño no entienda como podría pasar con una persona, por este motivo encuentra en el caballo una figura con la que pueden tener un contacto regular positivo, sin miedo y en el que dominan la situación.
Además de lo comentado también disminuye su ansiedad, practican sobre responsabilidad e incluso pueden mejorar su autoestima.
La equinoterapia consiste en el uso de caballos para la rehabilitación física y emocional de niños y adultos con autismo, trastornos neuromotores, síndrome de Down, parálisis cerebral, alteraciones de la conducta, problemas de concentración, síndrome de Rett, hiperquinesia y otros diagnósticos.
Además de los beneficios que tienen que ver con la integración sensorial, el equilibrio, aumentar la concentración, la autoconfianza, la autoestima y la interrelación social.
Cuando una persona que esta postrada en una silla de ruedas monta a caballo estaría ejercitando los mismos músculos que si estuviera caminando.
Su efecto terapéutico se basa en que el caballo transmite al paciente una determinada cantidad de vibraciones a través del movimiento rítmico de la marcha del animal. Estas vibraciones pasan a traves del cuerpo del paciente y actúan sobre el cinturón pélvico, la columna vertebral y los miembros inferiores lo cual resulta un gran estimulo fisiológico que regula la tonificación muscular y favorece la coordinación del movimiento
